Los perfiles profesionales en un estudio de videojuegos

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Desde hace cuatro décadas, la industria de los videojuegos ha experimentado un crecimiento meteórico. La innovación tecnológica es la principal culpable de esta subida imparable, que ha permitido explorar no solo nuevas formas de creación, sino de negocio, incrementadas exponencialmente desde el nacimiento de Internet. Así, en la actualidad, los videojuegos se erigen como uno de los mercados más interesantes, multiplicando los productos y potenciando la creación de estudios que cada vez requieren mayor y más variado número de profesionales especializados.

En un estudio de videojuegos, hay multitud de profesionales que se engloban dentro de cuatro perfiles muy marcados:

PRODUCCIÓN

En todas las empresas del sector audiovisual existen una o varias personas que se encargan de la gestión del proyecto y de administrar los recursos. En el mundo del cine, la televisión y de los videojuegos, recibe el nombre de productor, ya que trabaja para hacer realidad la producción dentro del negocio. Pero no solo destaca por su manejo de los capitales (presupuesto, costes, posibles beneficios…), sino por el gran conocimiento del sector en el que se encuentra y de su público, entendiendo qué productos son viables y cuáles podrían hacerse realidad. Por ello, elige o decide arriesgarse con conocimiento de causa. También administra los equipos tanto técnicos como humanos. Gracias a su trabajo, un videojuego consigue ver la luz.

DISEÑADOR DE VIDEOJUEGOS Y NIVELES

El diseñador de un videojuego es también el cerebro del mismo. Porque si bien lo más vistoso es el arte o los efectos, la estructura es la clave de la producción, y toda esta nace del talento de los diseñadores. Desde las normas por las que se rige el videojuego hasta la coherencia del mismo, pasando por las ideas o la viabilidad del universo mostrado, el diseñador es el artífice de todo aquello que, más tarde, ejecutarán los artistas y los programadores. Y, al mismo tiempo, ejercen de directores y guionistas de cada producto, ya que se encargan de la narrativa, los diálogos, los encuadres, el ritmo, las mecánicas y los tiempos de juego. Es, por tanto, un perfil técnico y creativo a partes iguales.

El departamento de diseño es el que trabaja de forma más estrecha con el resto de profesionales, ya que su conocimiento y aportación determinan la viabilidad de todo el proyecto y de su estructura. Y para concebir el diseño del juego, los diseñadores tendrán una gran labor de documentación previa, incluyendo multitud de análisis sobre las posibilidades de su mundo y la aceptación por parte del público.

PROGRAMADORES

Un perfil fundamental, ya que permite que el juego cobre vida, que todo lo imaginado y analizado por los diseñadores se haga realidad. Todo lo que se mueve en un videojuego depende únicamente del código creado y ejecutado por sus programadores desde las entrañas de la estructura, configurando el esqueleto para las animaciones e interfaces.

Se encarga de los movimientos del personaje principal, de la inteligencia artificial de los enemigos y de los personajes que el usuario no controla, del funcionamiento de la interfaz del juego en cada uno de sus menús, de las condiciones meteorológicas, y de las físicas de los personajes y del escenario, incluso de los gráficos del videojuego en muchos casos.

Los artistas son los perfiles más demandados en un estudio de videojuegos

ARTISTAS

Los programadores se encargan de dar funcionalidad al esqueleto y los artistas lo recubren con las mejores prendas. El aspecto total del juego depende de los desarrolladores, tanto de los personajes como de los escenarios o la interfaz, por lo que su labor es determinante durante todos los estadios del desarrollo. Gracias a su creatividad y manejo de las artes visuales, no solo implantan la estética del juego, sino que dan el salto final hacia la realidad que se imaginó en el departamento de diseño.

En este caso, entrarían en juego diferentes perfiles: concept artist, modeladores, texturizadores, riggers y animadores. Todos ellos permiten que el código de los programadores tenga una excelente apariencia. Además, en última instancia, es el departamento que consigue dotar de la mayor personalidad al videojuego, aglutinando las imágenes que, con el tiempo, configurarán el recuerdo en el imaginario colectivo, además de servir como gancho publicitario. Gracias a su trabajo se culmina la formación de iconos en este sector.

ARTISTAS DE SONIDO 

(efectos, música, audios…) también entraría dentro de este perfil artista, ya que su trabajo entra dentro de la categoría artística, y su talento es esencial para hacer realidad la visión de los diseñadores y de la personalidad del juego a nivel sonoro. Los menús, los openings, las cinemáticas, los personajes, los escenarios y los momentos cruciales siempre deben estar acompañados de un apartado sonoro a la altura del resto de la historia. Su aportación es la encargada de redondear la personalidad del videojuego, ya que, en ocasiones, se convierte en uno de los rasgos más significativos de un producto o franquicia, y si no que se lo digan a Mario Bros con sus melodías célebres y sus efectos sonoros que ya son parte de la cultura pop.

Aunque las bases de los estudios de videojuegos son las mismas de siempre, destaca el aumento de la especialización dentro de cada departamento, permitiendo que un trabajador se encargue de un asunto específico con mucha más solvencia. De esta forma, los productos ganan en realismo y en calidad, presentando un panorama de crecimiento sin límites que se aprecia en la variedad de estilos, la creatividad, los constantes avances tecnológicos, la reinvención, el reciclaje creativo y las múltiples plataformas. Todo ello promete un salto aún mayor en el mundo del entretenimiento. Si tu también quieres formar parte de una industria que no para de crecer, no dejes de formarte en videojuegos y convertir tu pasión en tu profesión.

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