Dirigir una película de animación, con Alberto Rodríguez

Sin duda, dirigir una película de animacion es toda una experiencia. Alberto Rodríguez nos hizo partícipes de su trabajo en Ozzy.

Un nuevo sábado de masterclass nos dio la oportunidad de disfrutar de Alberto Rodríguez, quien inició la charla con su experiencia en la dirección de Ozzy. La película, estrenada en cines el 14 de octubre, es una coproducción internacional de Buffalo Gal Pictures (Canadá) y las productoras españolas Capitán Araña, Arcadia Motion Pictures, Atresmedia Cine y Pachacamac.

El trabajo de preproducción del film, hasta la consecución del animatic,  se hizo de manera online a través de videoconferencias y herramientas para compartir archivos. Algo que en palabras de Alberto no es nada sencillo: “Cuando se trabaja de esta forma, desde el punto de vista del director, nunca te llaman para darte una alegría…”. Para la ejecución del 3d se trasladaron a Canadá, culminando la postproducción de nuevo en nuestro país.

El objetivo de todo director debe ser que el producto final se parezca lo máximo posible a esa idea inicial ya aprobada en el animatic, pero en una gran producción existen muchos factores que pueden desestabilizar lo planificado. Partiendo de los tiempos ajustados cualquier imprevisto te obliga a improvisar: “A veces te encuentras rehaciendo cosas sobre la marcha que ya están en producción”. Para Alberto su trabajo en Ozzy fue una experiencia compleja comparándola a la frescura que experimentas cuando diriges un proyecto en el que te puedes concentrar en contar la historia.

 

Alberto Rodríguez insistió en la importancia del storyboard al ser el proceso más barato y el más versátil: “Un storyboard montado en una línea de tiempo te ayuda a conocer qué funciona y qué partes te gustan más”. Después se desencadena un trabajo en el que se solapan los departamentos y las tareas y es imposibe volver atrás.

En la segunda parte de la masterclass el protagonista fue Pocoyó. El reto en esta serie se limitaba a materializar lo escrito en el guión, porque ya existía mucho material al que poder recurrir y los personajes eran muy conocidos: “En Pocoyó la información a la hora de realizar una promo o el propio episodio era muy amplia”.

 

Alberto recordó su experiencia de 3d generalista en El Bosque Animado (2001), primera película de animación en Europa realizada con una gran estructura de producción. Él venía de hacer proyectos más pequeños y este trabajo le permitió entender cómo funciona una gran estructura: qué trabajo va primero, qué se solapa… Alberto comentó lo que ha cambiado el sector en poco tiempo y también el acceso a la información: “En aquella época la ayuda de Maya era una autentica enciclopedia que no siempre tenías a tu disposición”.

El Bosque Animado le llevó a querer aplicar todo lo aprendido en un proyecto personal: Las gafas equivocadas, con el que participó en diferentes festivales. En uno de ellos coincidió con el cortometraje de Tadeo Jones y su productor Nico Matji, quien años más tarde le puso en contacto con los productores de Ozzy.

Algo que muchos asistentes desconocían es que Alberto fue nominado al Oscar en la categoría “Mejor cortometraje de escuelas” por  La Increíble Historia de mi Bisabuela Olivia. Un proyecto fruto de sus estudios en la National Films and TV School de Gran Bretaña: “Tras un primer año de training donde interactuas con otros cursos haces un proyecto en segundo año para evaluarte”.  Y ménuda sorpresa tuvo que llevarse al recibir una carta de la “Academia”.

Al finalizar la masterclass, Alberto contestó a las preguntas de nuestros asistentes, pero también tuvo tiempo de responder a las de nuestra entrevista. Para conocer sus inicios, sus referentes y algún consejo a futuros animadores y a nuestros estudiantes de Canarias, ya sabéis, tan sólo tenéis que disfrutar de este vídeo.

FacebookTwitterGoogle+WhatsAppLinkedIn
Escríbenos:

Te responderemos lo antes posible

¿Ilegible? Cambiar texto captcha txt