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Javier Romero – “Ser bueno, no es suficiente”

A finales del siglo XVIII, durante la revolución industrial, surgió en Estados Unidos una nueva profesión: los agentes de publicidad. Volney B. Palmer, en Filadelfia, o Rafael Roldós en Barcelona, fueron los primeros representantes de lo que conocemos hoy en día como publicidad. A principios del S. XX, las agencias comenzaron a profesionalizarse, y a seleccionar mejor los medios en los que colocar la publicidad, fue entonces cuando la creatividad se convirtió en uno de los factores más importantes a la hora de crear un anuncio. Años después, Bill Bernbach, creó las bases de la llamada “revolución creativa”, una nueva tendencia que pretendía fusionar lo más importante de un anuncio: el arte, la marca, y el producto.

De la mano de esta “revolución creativa” aparecieron en escena profesionales, que decidieron hacer del arte, del diseño, de la publicidad y de la tecnología su forma de vida. En el año 1975, en Madrid, un joven de tan solo 22 años decidía fundar su propia agencia, Grupo Barro, y hacer del diseño publicitario su profesión. ¿El resultado? Una carrera de trabajo y éxito. ¿Su nombre? Javier Romero.

javier-romero-masterclass-El pasado 12 de diciembre, conocimos esta historia de éxito de primera mano, y es que fue su protagonista el que nos la contó durante la Masterclass “Being Good is not good enough”. Javier Romero es un madrileño afincado en Nueva York desde hace 40 años. Hablar de Javier es hablar de una historia de superación, trabajo y diseño (en mayúsculas). Con tan solo 17 años, nuestro ponente tenía claro que quería dedicarse al mundo del diseño, e inspirado por los cómics y las viñetas, el referente de la época, comenzó a crear sus propios diseños. Con 22 años, co-fundó la agencia de publicidad Grupo Barro, una aventura que recuerda con especial ilusión. “No teníamos dinero, y nos metimos en un chalet del Viso que amueblamos a base de letras. Al poco tiempo, teníamos clientes importantes, teníamos éxito, pero necesitaba más”. Sin embargo, para Javier y su espíritu de superación no era suficiente, e impulsado por el conocido “síndrome del impostor” decidió probarse a si mismo y medirse con los más grandes en Nueva York.

Ya en la Gran Manzana, se instaló en el conocido barrio de Tribeca, en el corazón de Manhattan. Y consiguió entrar en la prestigiosa “School of Visual Arts” donde coincidió con Milton Glaser o Seymour Chwast. Allí empezó a desarrollar aún más su profesión, e inspirado por el cubismo, el Art Deco o Bauhaus creó un portfolio con el que se recorrería todas y cada una de las agencias neoyorkinas. La portada de la Revista Time, el logo del All-Star de la NBA, el cartel de la expo de Sevilla 92, muchos videoclips y e infinidad de piezas, empezaron a formar parte de un portfolio que representaba el éxito y el espíritu de sacrificio.

Sin embargo, Javier Romero no es solo un amante del diseño y del arte, también lo es de la tecnología, que vivió como el Mac llegó al mercado, llegando a convertirse en la imagen del gigante tecnológico en España. Richar Wilde, Co-chairman de School Of Visual Arts, definió a Javier como “El primer diseñador que ha integrando con éxito, ilustración, diseño y tecnología”.

Referente de millones de artistas que soñaban con hacer del diseño su profesión, Javier Romero ha conseguido una carrera de éxito en la que el Síndrome del Impostor fue su gran aliado. Sin duda hablar de Javier es hablar de la historia de la publicidad y del diseño, y entender que como el mismo tituló a su Masterclass: Ser bueno, no es suficiente, el trabajo, la perseverancia y querer cumplir un sueño serán los ingredientes que alcances el éxito.

Una vez finalizada la Masterclass, Javier contestó a algunas de nuestras preguntas, ¡dentro vídeo!

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